miércoles, 9 de octubre de 2013

EL TRANSPORTE DE PRODUCTOS CONGELADOS EN CONTENEDORES FRIGORIFICOS


Durante muchos años he atendido reclamaciones por temperatura inadecuada de la mercancía (congelada) durante el transporte marítimo o por daños físicos al contenedor frigorífico.

Los daños físicos a un contenedor frigorífico requieren a veces el trasvase de la mercancía a otro contenedor frigorífico y la reparación de los daños del contenedor dañado, bien porque no es factible reparar el contenedor sin descargar la mercancía o porque no es posible realizar el transporte con seguridad o no se puede manipular debidamente.
Lo primero que hay que tener en cuenta, es que los contenedores frigoríficos no están diseñados para congelar las mercancías y si para mantener la temperatura de los productos congelados que transportan. Para poder congelar una mercancía en un contenedor se necesitan varios días, ya que el cambio de temperatura es gradual, de 2/3 grados por día. Habitualmente y para que la mercancía no pierda grados de temperatura durante la carga del contenedor, es conveniente efectuar un pre-cooling (pre-enfriamiento) del contenedor vacío.
Los contenedores frigoríficos son de 40’ y en uno de los extremos (frontal) disponen del equipo de frío. Los laterales, techo y puertas llevan doble chapa con aislante en medio, para protegerlos de la temperatura externa. En el suelo existen unas rejillas por las que circula el aire frío de entrada. Al fondo, cerca del equipo de frío, existen dos sensores, uno en la parte inferior que nos indica la temperatura del aire (no la del producto) de entrada, y otro en la parte superior que nos indica la temperatura del aire (no la del producto) de retorno. Las temperaturas del aire de entrada y de retorno no suelen ser muy diferentes cuando se estabiliza la temperatura del interior del contenedor y cuando la estiba de la mercancía es apropiada, siendo inferior la del aire suministrado que la del aire de retorno. Con el tiempo, la temperatura del set point, la de retorno y la del producto tienden a igualarse.

Circuito correcto del aire en el interior de un contenedor frigorífico con mercancía congelada

En la parte superior del interior de los laterales del contenedor y a unos 20 centímetros del techo existen unas líneas rojas que nos indican la máxima altura permitida de la estiba de la mercancía congelada, al objeto de que el frío, cuando llega a las puertas, ascienda y regrese hacia el fondo por encima de la estiba de la carga, envolviendo la misma y enfriándola. Cuando el aire llega a las puertas habrá perdido algún grado y al ser menos denso que el aire frío de entrada, tiende a ascender, desplazado por aire mas frío en la parte inferior.

La mayor parte de la mercancía congelada se transporta a -18ºC.

Los contenedores frigoríficos modernos disponen de una especie de caja negra (data logger) que registra las temperaturas durante aproximadamente 3 años, además de otros muchos datos, como son temperatura suministrada, temperatura de retorno, set point, alarmas,  paradas, descarches, etc. Toda esta información se puede obtener mediante un sofware especial del que disponen los depots de contenedores.

En la parte del frontal, donde se encuentra el equipo de frío, existe un cuadro de mandos que nos permite seleccionar la temperatura de transporte (set point) y una pantalla (display panel) que nos indica el set point y la temperatura del aire del interior del contenedor. Cuando la temperatura del aire en el interior del contenedor se mantiene durante un tiempo considerable, la temperatura del producto y la del aire tienden a igualarse.

Sin embargo es importante saber que la temperatura del aire y la de un producto sólido (mercancía) no cambian del mismo modo. Mientras la temperatura del aire cambia rápidamente, la de un producto sólido (bloque de hielo) no cambia tan rápido, dependiendo de la masa, superficie de aireación, temperatura a la que se le somete, etc.
                                    




En algunos casos y para que el frío circule de forma adecuada se debe de cubrir el suelo  del contenedor con cartones (sobre las rejillas), o con planchas de madera, al objeto de que el frío circule por las rejillas del suelo hasta las puertas y efectué el circuito adecuado.

En el caso de una avería del equipo de frió con parada del motor, en la mayoría de los casos la mercancía de un contenedor frigorífico suele cambia como máximo 2 grados (en verano) por cada 24 horas, dependiendo del tipo de mercancía, estiba ,etc,. Sin embargo la temperatura del aire en el interior del contenedor sube considerablemente en muy poco tiempo, reflejándose la misma en el data logger, pero es importante tener en cuenta que esa temperatura (del data logger) es la del aire del interior del contenedor y no la del producto.

Estiba incorrecta. El frío no llega a los palets situados cerca de las puertas. Es necesario colocar en el suelo cartón o plancha de madera para forzar el aire a que llegue hasta las puertas y enfríe al realizar el circuito correcto.

En algunos casos se observa que el contenedor frigorífico no consigue la temperatura adecuada (set point) y sin embargo el motor trabaja correctamente. Generalmente este hecho se produce a consecuencia de una estiba inadecuada de la mercancía, ya que la misma no permite que el frío efectúe su recorrido habitual, envolviendo a la mercancía y enfriándola. En muchos casos el motor trabaja de forma muy forzada para intentar suministrando una temperatura muy baja para intentar llegar a la temperatura del set point.

Habitualmente el regulador de ventilación del contenedor debe de encontrarse cerrado cuando se transportan mercancías congeladas.

Los contenedores frigoríficos presentan fundamentalmente dos problemas:

El contenedor tiene un valor elevado (20.000/30.000 €) y las reparaciones son costosas.

Es bastante frecuente que en caso de averías del equipo de frío, toda la mercancía pueda ser considerada pérdida total, siendo el precio de algunos productos superior a los 100.000 €.

En la Unión Europea la legislación permite una tolerancia de + 3º, aunque dependiendo del producto y del tiempo a que ha estado sometida la mercancía a una temperatura determinada, se puede aceptar algún grado mas. En la mayoría de los casos la mercancía, si se ha descongelado durante un corto espacio de tiempo, es apta para el consumo humano pero no se puede comercializar porque la legislación no permite que un producto que se ha descongelado se pueda volver a congelar y comercializar.

Además, a menos de que la mercancía se importe de la UE, también suele intervenir Sanidad Exterior en el despacho de la mercancía, quienes suelen emitir un Certificado Sanitario autorizando la importación.


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